jueves, mayo 05, 2022

Por qué pocas mujeres en Colombia llegan a altos cargos en las empresas? Mitos e hipótesis

 


Más del 90 % de los cargos de presidencia, gerencia general o dirección ejecutiva, y más del 80 % de los puestos de junta directiva son ocupados por hombres.

Además, existen sectores económicos donde predomina la contratación de un género en particular por diversos sesgos culturales.

Inclusión de al menos el 30 % de mujeres en juntas directivas, empresas alcanzan entre el 8 y el 13 % de incremento en el rendimiento sobre los activos.

Estas son las razones por las que pocas mujeres en Colombia
alcanzan altos cargos en las empresas

Colombia es un país donde las mujeres todavía se encuentran en una posición no tan favorable respecto a los hombres, como lo indican datos de ONU Mujeres, pero hay que reconocer que se viene realizando un buen trabajo para lograr que las juntas directivas de los emisores de valor del país alcancen el 30 % de participación femenina, cuyo objetivo amplía la oferta para el género en altas gerencias.

Luego de las últimas elecciones de asambleas generales hubo un pequeño pero significativo aumento del 18.7 %, 1.7 puntos porcentuales por encima del número que se había mantenido en Colombia durante los últimos años, sin embargo, todavía son muchas las barreras que mantienen al género muy por debajo en la participación de altos cargos.

Frente a este tema, Alexander Guzmán, coordinador del Centro de Estudios en Gobierno Corporativo del CESA, enumera y explica cinco razones relevantes por las cuales las mujeres del país no alcanzan suficientes cargos altos en las empresas.
1. La casa, el sitio de la mujer

En América Latina, un porcentaje de la población (20 %) considera que la mujer debería quedarse en la casa cuidando a los hijos, lo que implica que el hombre se convierta en el proveedor del hogar.

«Esto lleva a privilegiar al hombre, especialmente el padre de familia, tener cargos de mayor responsabilidad y con salarios altos. Por el contrario, la mujer con hijos tiende a tener una menor probabilidad de ascenso y menores salarias por un trabajo de igual valor al que puede desempeñar un hombre en la misma posición», afirma Guzmán.
2. Preconcepción: el trabajo del hombre es de mayor calidad
“En todas las estadísticas que generan entes gubernamentales, como el DANE, la mujer hace, en su gran mayoría, el trabajo no remunerado que se deriva de las tareas del hogar”

Guzmán dice que investigaciones sobre sesgos inconscientes han mostrado que el trabajo que desarrolla el hombre puede percibirse de mejor calidad comparado con el que ejerce la mujer, basado en preconcepciones y no en hechos fehacientes, reales o comprobados.
3. La mujer ejecuta la mayor cantidad de trabajo no remunerado en el hogarEn todas las estadísticas que generan entes gubernamentales, como el DANE, la mujer hace, en su gran mayoría, el trabajo no remunerado que se deriva de las tareas del hogar.

Lo anterior hace que las mujeres cuenten con menos tiempo de descanso y vean afectada su productividad laboral al exponerse a una sobrecarga de tareas.

«Sin mayor colaboración en la distribución de estas tareas en casa, seguirá siendo muy desafiante para la mujer asumir cargos de mayor responsabilidad en los gobiernos corporativos, donde consecuentemente, se espera mayor productividad y dedicación por parte de la persona a cargo», analiza Guzmán.
4. Dominio de hombres en los cargos de liderazgo

Más del 90 % de los cargos de presidencia, gerencia general o dirección ejecutiva, y más del 80 % de los puestos de junta directiva son ocupados por hombres.

Cuando un espacio en particular está dominado por un género, es más probable que lleguen personas de ese género. En el caso colombiano, ya que las juntas directivas y las posiciones de alta gerencia están ocupadas mayoritariamente por hombres en Colombia, es más probable que las nuevas personas que llegan a ocupar estas posiciones pertenezcan a este género.
5. Barreras invisibles para ellas

Algunas posiciones que se asocian a bajos niveles responsabilidad son frecuentemente ejercidas por mujeres. Además, existen sectores en donde predomina la contratación de un género en particular por estos sesgos culturales.

«Al empezar su ejercicio profesional en posiciones operativas, la mujer encuentra mayor dificultad para ascender en la organización, no solo porque parte de un punto más bajo en la estructura empresarial, sino porque encuentra barreras invisibles, que generalmente obedecen a patrones culturales sustentados en los puntos abordados previamente», describe.
Sí o sí balance de género en las juntas directivas

Mónica Contreras, economista y quien ha sido miembro de la junta directiva de Women In Connection, Invest In Bogotá, Corficolombiana y Farmatodo, entrega en #CharlasConActualícese cifras de la presencia de las mujeres en cargos gerenciales y el por qué se presentan obstáculos.

Por su parte, Marcela Carrasco, fundadora del Club del 30 % y presidenta de la División Andina de Mastercard, defiende la idea de fomentar el balance de género en las juntas directivas de las empresas.

«La situación trae beneficios para los negocios, las empresas y para la economía en general. Con una inclusión de al menos el 30 % de mujeres en juntas directivas, las empresas alcanzan entre el 8 y el 13 % de incremento en el rendimiento sobre los activos; con un 25 % de mujeres en posiciones de liderazgo se genera, en promedio, un incremento del 4 % sobre los retornos de los flujos de caja y del 8 % de crecimiento en ventas. Estos resultados pueden hasta duplicarse si el balance es del 50 %», explica.

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