sábado, marzo 13, 2021

Con nuevo fondo aumentaría tarifa del servicio de energía

 Buscan cobrar 0,40 centavos por Kw/h adicional para financiar Fonenergía, figura que además sustituiría a las actuales cuentas del sector.



Con los 0,40 centavos por Kw/h, Fonenergía recibiría cerca de$29.000 millones al año. CEET

En el Congreso de la República avanza un proyecto de ley que busca aumentar la tarifa del servicio de energía eléctrica en el país a través de la creación de un único fondo para este mercado.

El articulado, que es visto con buenos ojos por el Gobierno, aunque no ha tomado una decisión, pretende incrementar el costo de la electricidad en 0,40 centavos por cada kilovatio hora (Kw/h) para financiar el nuevo Fondo de Energía (Fonenergía).

Al respecto, Natalia Gutiérrez, presidenta ejecutiva de la Asociación Colombiana de Generadores de Energía Eléctrica, Acolgen, señaló que “es importante hacer énfasis en que se debe tener cuidado con todos los temas que se abordan en el proyecto de ley, ya que no hay un enfoque claro y abre muchos frentes que en el corto plazo pueden terminar afectando el mercado energético del país, y dejando de lado una mayor penetración de tecnologías de baja emisión”.

De implementarse el nuevo cobro (0,40 centavos por cada Kw/h) que se vería reflejado en el recibo de energía, el nuevo fondo (Fonenergía), recibiría cerca de$29.000 millones al año.

Además, el citado recargo es por Kw/h despachado en la bolsa del Mercado de Energía Mayorista (MEM).

Para Gutiérrez, el mercado eléctrico del país debe mantener su consistencia para garantizar la energía en firme. “Hemos trabajado por más de 20 años para garantizar un suministro eficiente y confiable, lo cual ha sido reconocido por múltiples organismos y agencias”, dijo.

La líder gremial reiteró que el proyecto que estudia el legislativo “toca tantos temas que no se sabe si es transición, ajuste de subsidios, actualización de normas de funcionamiento de entidades, entre otras”.

“Debemos reconocer los beneficios de contar con tecnologías a precios competitivos y dar lineamientos que permitan su entrada en la medida que modernizamos nuestro sistema de manera integral”, subrayó la presidenta de Acolgen.

De acuerdo al texto del proyecto de Ley, cuyos autores son los senadores José David Name, Alejandro Corrales, Nora García y Didier Lobo, se define los proyectos del sector eléctrico que pueden ser financiados con los recursos de Fonenergía.

De paso, elimina y sustituye Fondo de Apoyo Financiero para la Energización de las Zonas Rurales (Faer), el Fondo de Apoyo Financiero para la Energización de las Zonas No Interconectadas (Fazni), el Programa de Normalización de Redes Eléctricas (Prone) y EL Fondo Especial Cuota de Fomento de Gas Natural, FCFFGN.

Así, Fonenergía no solo asumiría la función de estos fondos, sino que además mantendría los respectivos cobros, ya que el proyecto de ley en cuestión, no los derogaría, y deja en claro que estos recursos financiarán la operación del Fondo de Energías No Convencionales y Gestión Eficiente de la Energía (Fenoge).

Además, el nuevo fondo se financiará no solamente con los 0.40 centavos sino que además, dispondrá de los recursos de los otro cuatro fondos a los que sustituye.

“El proyecto de ley contempla unas herramientas jurídicas como la integración de los fondos en uno solo, ya que la intención de poner en el eje central de la política pública al usuario dentro del mercado de energía eléctrica del país.

Así, un solo fondo ayudaría ha agilizar la atención de las familias en zonas interconectadas, como en zonas no interconectadas. Desde la entidad y el Gobierno estaremos acompañando esta iniciativa”, explicó José David Insuasti, director del Instituto de Planificación de Soluciones Energéticas para Zonas No Interconectadas (Ipse).

Este proyecto también incluye nuevamente la contribución especial (artículo 18 de la Ley 1715 de generación distribuida) que la Corte Constitucional declaró inexequible.

Crisis y juntas directivas

 


La forma como las compañías comunican su situación y su evolución a los diferentes públicos de interés es fundamental.

La pandemia ha puesto a las empresas ante el mayor desafío de la historia e incluso en muchas empresas ha imposibilitado su sostenibilidad. Se está hablando de pobreza, cobertura y seguridad social, empleo, educación y salud, reconociéndolos como esenciales de la responsabilidad social de las empresas. En este contexto, las juntas directivas se han puesto a prueba, especialmente al reflejar los valores y la coherencia con sus compromisos sociales y ambientales. En el caso del Grupo Coomeva, la solidaridad, la ayuda mutua, la equidad, la democracia, la generosidad y una actuación centrada en el bienestar de las personas y no únicamente en el logro de los propósitos financieros, han sido el eje.

Las empresas se han visto obligadas a adaptarse a los aspectos comerciales, operativos y financieros y actuar con agilidad, a la vez que ha exigido mayor capacidad de ejecución, con muy poco margen de error, de frente al reto de elevar o preservar unos resultados. Todo esto soportado en innovación y desarrollo de nuevos modelos de negociación y en la inserción digital y en este sentido han tenido que aplicarse más a fondo actuando con mayor confianza y empoderamiento hacia la administración. Una junta que se oriente hacia una revisión y ajuste de las proyecciones financieras de corto y largo plazo, con base en la reflexión estratégica de los impactos para el entorno y para la empresa, es de una ayuda incalculable para no caer en una mirada pesimista que impida identificar las oportunidades y los cambios necesarios.

Las juntas deben ayudar a entender que una crisis como la actual nos lleva, más allá de un ajuste operativo y financiero, a un cambio de modelo de negocio, con nuevos competidores, nuevas preferencias de los consumidores, nuevos canales de compra y de uso, nuevas estructuras financieras, nuevas formas de trabajo, y uso intensivo de la tecnología.

Si en algún momento ha sido valorado el concepto de gestión de riesgo es en el presente y en ese orden, la junta debe acompañar a la Administración en los planes de acción y toma de decisiones en torno a los riesgos relevantes, así como impartir lineamientos para atender con prioridad los requerimientos de los organismos de control, que aumentan en exigencias en cuanto a reportes preventivos, visitas no presenciales y supervisión más cercana.

En el nuevo contexto es muy probable que continúe el trabajo desde casa, lo que introduce nuevas dinámicas para el liderazgo en cuanto a supervisión, motivación y coordinación de las personas y el manejo de asuntos como la selección, remuneración, evaluación e inclusive temas de salud mental de las personas.

Por último, la forma como las compañías comunican su situación y su evolución a los diferentes públicos de interés es fundamental. Vacíos en este aspecto pueden ser factor de desestabilización en relación con accionistas, asociados y delegados, como en nuestro caso.