jueves, agosto 11, 2022

Colombia, entre las economías con mayor riesgo de ‘default’

 Un listado elaborado por Bloomberg entre 25 naciones ubica al país en la posición 23. Hay ocho de Latinoamérica.



El rendimiento de los bonos soberanos de Ucrania se ha disparado hasta más del 60% y su valor ha caído drásticamente.

El mundo vive tiempos macroeconómicos convulsionados. Las consecuencias de la pandemia, como la disrupción de las cadenas de valor, así como la inflación y el nuevo ingrediente de la guerra en Europa del Este, dictan los compases y el rumbo de las carteras y saldos de los países en medio de altos temores por una recesión global.

A estos fenómenos también se les une la incertidumbre de cambios políticos y sociales que experimentan los países por efectos coyunturales particulares, como lo pueden ser las manifestaciones de una población en contra de sus gobernantes de turno.

Así es como, para los mercados, en su constante evaluación sobre las economías globales, han determinado cuáles son aquellos países con el mayor riesgo de un incumplimiento de sus préstamos por lo cual entrarían en default, una mancha que ninguno querrá en sus hojas de vida crediticias.

A la fecha, cinco países ya entraron a esta condición: Rusia, Sri Lanka, Líbano, Surinam y Zambia. Sobre los dos primeros, el gigante euroasiático no logró cancelar bonos de su deuda al tener los fondos bloqueados por las sanciones emulando las épocas de 1918, mientras que la nación surasiática afrontó este impago por primera vez en su historia en mayo de este año luego de desatarse su peor crisis financiera que llevó a la huida de su presidente y el establecimiento de un nuevo gobierno.

Pero más allá de estos emblemáticos casos, la lista de países que pudieran entrar a esta condición está incrementándose por, además de las razones mencionadas, el encarecimiento del dinero producto de las continuas alzas de las tasas de interés en todo el mundo.

La mirada está puesta ahora en un listado elaborado por la agencia Bloomberg sobre aquellos países con mayor riesgo de un impago.

En el ranking de 50 economías, que van desde el mayor riesgo hasta el menor, ocho países de América Latina se ubican entre las primeras 25 posiciones, las más arriesgadas.
En líneas generales, los países involucrados en un posible default sumarían más de US$237.000 millones en pagos que no podrían producirse.

El ranking de la agencia económica compone una puntuación basada en cuatro variables: rendimientos de bonos del gobierno, diferencial del swap de incumplimiento crediticio a cinco años, gasto por intereses como porcentaje del PIB y deuda pública como porcentaje del PIB.

Así las cosas, las primeras diez posiciones del listado van de esta manera: El Salvador, Ghana, Túnez, Pakistán, Egipto, Kenia, Argentina, Ucrania, Baréin y Namibia.

El territorio centroamericano encabeza el listado por sus altos niveles de la deuda total del gobierno y un mayor gasto en intereses. Este último indicador está en torno al 4,9% de su PIB, lo cual es “relativamente alto” para los expertos.

Por otro lado, la deuda pendiente del gobierno centroamericano equivalen al 82,6% de su PIB.

Además, el hecho de haber legalizado al bitcóin como moneda de curso legal y de haber emitido bonos en esta unidad, ha disparado el riesgo del país debido al lastre del valor de la criptomoneda en lo corrido del año.

En el caso de los siguientes países africanos su ubicación en la lista lo explican sus altos niveles de deuda en cuanto al PIB y su escaso acceso a divisas para afrontar sus pagos.

El segundo país latinoamericano en aparecer en la lista es Argentina, quien se encuentra en diatribas sobre el acuerdo firmado con el FMI y sus instancias para cumplirlo, en aras de cancelar el préstamo de la entidad entregado en 2018 de US$45.000 millones.

En el presente julio Argentina ha reforzado los diálogos con el FMI para ello.

Entre los indicadores de la cartera argentina que pesan sobre el ranking está el nivel de deuda del gobierno que está en 74,3% del PIB.

Detrás del país sudamericano está Ucrania, uno de los países beligerantes. El escenario de un posible control de Rusia, aunque no ha sucedido, subió el riesgo de un impago y, por ende, el valor de los mismos cae y su rendimiento, que va en dirección contraria, subió al 60,4%, el más alto entre las 50 categorías del listado.

Entre las siguientes casillas para la región están Brasil, Costa Rica, Ecuador México, Perú y Chile.

También se encuentra Colombia, que aunque se ubica en las últimas posiciones (23 de 25) todavía engrosa el listado de países con un riesgo alto de incumplimiento.

¿Y CÓMO ESTÁ COLOMBIA?

​El país aparece en la posición 23 entre las 25 posiciones de la primera parte del listado, por lo que el riesgo de un impago es limitado.

De acuerdo con el documento, la deuda colombia es 60,6% del PIB del país, mientras que su rendimiento de los bonos es del 7,3%. Su gasto en intereses es del 2,9%. El diferencial de swap de incumplimiento crediticio en este caso es de 259.

Brasil (11), Ecuador (19), República Dominicana (21) y México (25), también aparecen en la primera parte del ranking.

Mientras, Uruguay (29), Panamá (32), Guatemala (38), Perú (42) y Chile (46) ocupan las mejores casillas en la segunda parte del listado.

Alza de tasa al 9% abre debate sobre efectos y futuras subidas

 En dos meses la Junta del Banco de la República ha incrementado en tres puntos porcentuales los tipos de interés.



Este viernes fue la última reunión de la Junta Directiva del Emisor durante este Gobierno.

Con el incremento de 150 puntos básicos (1,5 puntos porcentuales) hasta el 9%, decretado por el Banco de la República, algunos ya están manifestando que esta fue la última alza que hizo el Emisor en su política de normalización de la política económica.

El economista Alejandro Reyes, de BBVA Research, considera que el ciclo de alza en tasas habría finalizado y el nivel de 9% se mantendría por un tiempo.

Con el incremento de ayer, en el lapso de un mes el Emisor incrementó su tasa de política en 300 puntos básicos (3 puntos porcentuales), lo que para Reyes “ubicaría la tasa en terreno real contractivo tomando la inflación esperada a un año”.

Para Leonardo Villar, el gerente general del Banco de la República, estas decisiones de los últimos dos meses llevan la tasa a un nivel que ayuda a la convergencia de la inflación hacia su meta.

La decisión fue dividida, con uno de los miembros argumentando un incremento de 100 puntos básicos en la tasa de política.

Analistas y la propia Junta Directiva del Banco de la República estiman que el incremento de tasas no afectará de inmediato a la economía, que viene teniendo un fuerte dinamismo (pese a la moderación de algunos indicadores), hecho que se comprueba con las revisiones al alza que tanto el gobierno, varias instituciones y centros de estudios han estado realizado en los últimos días y que estiman estará por encima del 6%.

De hecho, el propio Banco de la República destaca una nueva revisión al alza de los pronósticos con un crecimiento esperado para 2022 de 6,9% desde el 6,3% previsto en junio.

Villar mencionó que hacia adelante, luego de los ajustes ya observados, seguramente las necesidades de aumentos en tasas sean menores a las ya observadas de ser necesarias, sin embargo resaltó que las decisiones obedecen a la información disponible en cada reunión.

El comunicado del Banco de la República destaca un nuevo repunte de la inflación en el mes de junio, al 9,7% desde el 9,1% y de 5,9% a 6,1% para la inflación sin alimentos ni regulados. Este factor es central en las decisiones de los últimos dos meses en tasas.

También resalta el comunicado que las expectativas de inflación se elevaron en la más reciente encuesta, alcanzando el 9,2% para el cierre de 2022 y el 5,2% para el cierre de 2023.

LOS EFECTOS

Por otra parte, el ministro de Hacienda, José Manuel Restrepo destacó que el choque inflacionario ya no es especialmente de oferta sino que se presentan ya efectos de demanda y de segunda vuelta, lo que justifica un ajuste más marcado en las tasas en las últimas reuniones de política monetaria.

Villar destacó que con el reciente discurso de la Fed en torno a su más reciente decisión se calmó un poco el mercado y que esto ayudaría a un ajuste más calmado en mercados emergentes.

Asimismo, considera que el alza de las tasas de captación de las entidades financieras se debe en gran parte al ajuste de las tasas de política y el contexto de migración de recursos desde vista a plazo por parte de los ahorradores.

Reyes dice también que “el ciclo de alza en tasas habría finalizado y que la tasa se mantendría por un tiempo en el nivel actual, lo suficientemente alto para lograr una moderación de la inflación en el horizonte de política y una convergencia a la meta de inflación hacia 2024”.

Señala que “comenzamos a evidenciar ya algunas señales de moderación en la actividad, como se mencionó con las cifras de empleo de junio, pero también a partir del crecimiento de la demanda de energía y de nuestro indicador Big Data Consumption Tracker, que señala una desaceleración para junio y en especial para Julio en el gasto de los hogares.

Considera que, en ausencia de sorpresas inflacionarias, en su reunión de septiembre el Emisor podría evaluar ya señales relevantes de moderación de la actividad y estabilidad en precios, lo que justificaría poner fin al ajuste de tasas al alza.

Por su parte, Sergio Olarte, economista principal de Scotiabank Colpatria, asegura que esto “nos lleva a una tasa históricamente alta del 9 % que en voz del gerente ya de alguna manera puede ser contraccionista para la economía colombiana en un proceso donde la inflación está muy alta y la demanda agregada también está muy saludable”.

Así, de acuerdo con Leonardo Villar, “ya estamos muy cerca del final de la subida de las tasas de interés y que los próximos ajustes seguramente van a ser en muchísima menor cuantía”.

LO QUE PASA EN LA REGIÓN

Argentina, Brasil Chile y Colombia son los países en donde más alzas de tasas han realizado en América Latina sus bancos centrales para tratar de controlar la inflación. En Argentina la tasa directriz del banco central está en 52%, ante una inflación del 50% y en el caso de Brasil en lo que va del año, el Banco Central ha subido las tasas hasta el 13,25% y el próximo miércoles la estimación de los analistas es que las volverá a subir otros 50 puntos básicos.

En Chile el 13 de julio aumentaron 75 puntos base hasta llevar la tasa a un 9,75%, en medio de un escenario de alta inflación, con un acumulado anual de 12,5%, lejos del rango meta del 3% y hace dos semanas el Banco Central anunció una intervención del mercado cambiario por US$25.000 millones.

miércoles, agosto 10, 2022

Tarjetas de crédito no bancarias, ¿a qué se debe su éxito?

 ¿A qué se debe el crecimiento de las tarjetas de crédito no bancarias? Aquí las claves para entender su éxito y cómo puedes trasladarlo a tu compañía.


Las tarjetas de crédito no bancarias son emitidas por empresas del sector retail o FinTechs que permiten afrontar gastos o financiar compras. Algunas de ellas solo pueden usarse en las tiendas que las emiten y otras cuentan con respaldo de procesadores de pago como Visa o Mastercard.

En este artículo te contamos qué son, cuál es su función en el desarrollo del sector financiero y cuál es la clave para su gran éxito. Quédate hasta el final y verás cómo implementar la fórmula del éxito en tu compañía.

¿Qué es una tarjeta de crédito no bancaria?


Las tarjetas de crédito no bancarias son emitidas por empresas del sector retail o Fintechs que permiten afrontar gastos o financiar compras.
Para las empresas del sector retail, estas tarjetas son mecanismos de crédito financiados por dicha empresa. Cuyas características formales son muy parecidas a las tarjetas bancarias.

En algunos casos, las tarjetas de crédito no bancarias solo son aceptadas en los comercios que las emiten, como es el caso de El Palacio de Hierro en México.

En otros, pueden ser usadas en comercios adheridos. Como, por ejemplo, la tarjeta de Liverpool respaldada por Visa o Falabella Soriana avalada por Mastercard; incluso ofrecen descuentos exclusivos por su uso como medio de pago.

Por otra parte, están las Fintech que son empresas que emplean avanzadas tecnologías digitales para optimizar los servicios financieros. Ofrecen tarjetas que, en su mayoría, cuentan con el respaldo de procesadores de pago como Visa o Mastercard facilitando el uso en cualquier tipo de comercio e incluso en el extranjero.

Sin importar la entidad emisora de las tarjetas todas están reguladas por la Ley de Instituciones de Crédito.

Las tarjetas de crédito no bancarias: un actor clave en la inclusión financiera

Según el Banco Mundial, la inclusión financiera significa que personas físicas y empresas tengan acceso a productos financieros útiles y asequibles prestados de manera responsable y sostenible. Los cuales ayudan a satisfacer sus necesidades como transacciones, pagos, ahorros, crédito y seguro.

La inclusión financiera es tan importante que afecta a 7 de los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Solo el 47% de los mexicanos

tienen una cuenta bancaria.

Entonces podemos deducir que, si bien es cierto que la banca tradicional ha hecho una gran labor para digitalizarse y ofrecer más y mejores productos, la población del sector informal sigue excluida.

Es innegable que la brecha existe. Por ello, durante los últimos años, la innovación tecnológica ha traído consigo nuevas tendencias al mundo financiero, entre ellas las FinTech, que tienen gran relevancia en el desarrollo del sistema financiero. Las FinTech se han posicionado como una alternativa de bajo costo, abierta a atender las necesidades de los consumidores excluidos por la banca tradicional, por lo que resultan un actor fundamental para la inclusión financiera.

¿A qué se debe el éxito de las tarjetas de crédito no bancarias?

El éxito de las tarjetas no bancarias se debe a que adoptan un enfoque al cliente. Es decir, tienen flexibilidad en los requisitos para obtenerlas, ofrecen gran cantidad de beneficios que ofrecen y le dan al cliente el poder de manejar sus finanzas.

Algunas de las ventajas orientadas a personalizar la experiencia del cliente son manejar plazos de pago y a la vez ahorrar. En la investigación que hemos realizado de las distintas tarjetas hemos encontrado beneficios como:


Ajustar el límite desde la app de la tarjeta

Escoger la fecha límite de pago

Diferir el pago de una compra con una tasa de interés fija

Pagar la mensualidad antes (y con descuento)

Tener una tarjeta de crédito sin anualidad

Recuperar hasta el 5% de los gastos con la tarjeta, entre otros.

Otro punto importante es que, en especial, las tarjetas emitidas por las FinTech, pueden contar con sofisticadas medidas de seguridad. Por ejemplo, Rappi Card tiene código de verificación dinámico y tarjetas físicas que no tienen datos sobreimpresos en el plástico. Mientras que Nu, otras de las tarjetas no bancarizadas, para darte más seguridad al hacer compras o pagos en línea, te da una tarjeta física y una digital con diferente fecha de vencimiento y código de seguridad. Esto es para que los datos de tu tarjeta física no se guarden en apps o sitios web.

Las tarjetas tradicionales tienen desventajas, entre ellas: tasas de interés altas y que requiere de historial crediticio para su otorgamiento. Por ello, las tarjetas no bancarias siguen siendo una excelente opción para quienes no están incluidos en la banca oficial.

Customer Centric, la clave del éxito de los negocios

Acá citamos el caso de las tarjetas no bancarias, sin embargo, poner al cliente en el centro es la clave que hace que cualquier tipo de negocio sea exitoso.

En la actualidad, los clientes buscan experiencias personalizadas que tengan en cuenta sus preferencias, que ofrecen comunicaciones coherentes y que le den la oportunidad de ser autónomo.

Parece un desafío enorme, sin embargo, es posible conseguirlo si contamos con soluciones tecnológicas que nos permitan gestionar los grandes volúmenes de información que se genera con cada cliente.

Desde Coldview ofrecemos servicios integrales end-to-end, somos fabricantes de una amplia variedad de soluciones. Además, contamos con una plataforma robusta que te ayuda a potenciar de forma adecuada tus diferentes canales de comunicación. Comprueba cómo podemos ayudarte a estar más cerca de tus clientes, canalizar tu oferta de productos y servicios de acuerdo a las necesidades de tu empresa y garantizar la exitosa comunicación con tus clientes y/o proveedores.

Sabemos cómo ayudarte, escríbenos y nos pondremos en contacto contigo para contarte cómo podemos hacerlo.

martes, agosto 09, 2022

Estado de situación financiera: paso a paso para su elaboración

 


El estado de situación financiera es una herramienta muy útil para el análisis de la estructura financiera de una entidad y el movimiento de sus transacciones.

Te presentamos el paso a paso para la elaboración de este informe y aspectos a tener en cuenta en las partidas que lo componen.

El estado de situación financiera presenta las partidas del activo, pasivo y patrimonio. Este informe representa el punto de inicio para realizar un análisis de la estructura financiera de una entidad.

La importancia de este estado financiero no solo radica en cumplir con requerimientos a las entidades reguladoras; también, entre otros aspectos, permite la toma de decisiones en la empresa y orienta en la forma en qué se pueden invertir los recursos.

En el siguiente tutorial, la contadora pública Liliana Delgado, nos explica el paso a paso para realizar el estado de situación financiera:

Para lograr una mayor amplitud en el tema, dejamos a tu disposición la plantilla que se ha utilizado en el tutorial:

Para comenzar, recordemos que de acuerdo a la NIC 1, el juego completo de estados financieros que deben presentar las entidades al final de cada ejercicio depende de su grupo de convergencia:


Como puede observarse en la imagen, el estado de situación financiera debe ser presentado por todas las entidades que se encuentran en los grupos de convergencia 1, 2 y 3. Por tanto, a continuación presentamos los aspectos para su preparación.
¿Cuál es la estructura del estado de situación financiera?

El párrafo 54 de la NIC 1 expone las partidas mínimas que debe contener el estado de situación financiera. No obstante, no existe un orden establecido en el que las partidas deban ser presentadas. Es decir, el orden en el que se enumeran las partidas en la NIC 1 no sugiere una estructura específica para la realización del informe.

Por lo anterior, la entidad tendrá potestad sobre el orden y la estructura que desee asignar, lo importante es que la forma en la que sea presentado el estado de situación financiera resulte relevante para que los usuarios comprendan la información contenida en él.

«…lo importante es que la forma en la que sea presentado el estado de situación financiera resulte relevante para que los usuarios comprendan la información contenida en él.»

Asimismo, la entidad podrá decidir si presenta cuentas (adicionales a las mencionadas en el párrafo 54 de la NIC 1), subtotales o encabezados, siempre que esta presentación permita que la información sea más comprensible.

Comprendiendo lo anterior, presentamos algunas de las partidas que conforman el estado de situación financiera:


En el siguiente video, el Dr. Juan David Maya responde a la pregunta: ¿Todas las empresas al elaborar sus respectivos estados financieros deben manejar la misma estructura o ello depende de la naturaleza de cada una?

A continuación veremos los aspectos relevantes que deberán tenerse en cuenta en las partidas en la preparación del estado de situación financiera:
Efectivo y equivalentes al efectivo

Las partidas de efectivo corresponden a las cuentas de caja general y las cajas menores, así como los saldos de las cuentas bancarias nacionales y del exterior.

El Estándar Internacional para las Pymes define los equivalentes al efectivo como inversiones a corto plazo que generan gran liquidez y se mantienen con el propósito de cumplir con los compromisos de pago a corto plazo. Las inversiones se clasificarán como equivalentes al efectivo cuando tengan un vencimiento próximo, por ejemplo, de tres meses o menos desde la fecha de su adquisición.

Para esta categoría deberá revisarse que los saldos de las cajas sean reales y comparar que los saldos de bancos sean iguales a los extractos.
Cuentas comerciales por cobrar y otras cuentas

El análisis de las cuentas comerciales por cobrar y otras cuentas comprende la observación de los clientes en mora y el estudio de las políticas contables establecidas para la cartera.

De igual manera, deberá tenerse en cuenta que al final de cada período una entidad deberá evaluar si existe evidencia del deterioro del valor de los activos no financieros. De ser así, será necesario realizar el reconocimiento y medición del deterioro de cartera.
Anticipos

La sección 18 – Activos intangibles distintos de la plusvalía, de los Estándares Internacionales para Pymes, no impide reconocer los anticipos como activos cuando el pago por los bienes o servicios se haya realizado con anterioridad a la entrega de los bienes o prestación de los servicios.

Adicionalmente, un anticipo no cumple con la definición de activo financiero y deberá presentarse como activo no financiero en el estado de situación financiera de la entidad, cuando de acuerdo a la naturaleza de la transacción posea el derecho acceder en el futuro a un bien o a un servicio por el pago efectuado de forma anticipada.
Inventarios

Respecto a los inventarios debe entenderse que los costos de adquisición comprenderán el precio de compra, los aranceles de importación y los impuestos que no sean recuperables, el transporte, la manipulación y otros costos directamente atribuibles a la adquisición de las mercaderías, materiales o servicios. Los descuentos comerciales, las rebajas y otras partidas similares se deducirán para determinar el costo de adquisición.

Los Estándares Internacionales expresan que los inventarios deben medirse teniendo en cuenta si existe una pérdida por deterioro de valor al cierre de cada período, el cual tiene lugar cuando el importe en libros de un activo supera su importe recuperable.
Propiedades, planta y equipo

Es importante tener en cuenta que las propiedades, planta y equipo son un componente de los estados financieros, en el cual se agrupan aquellos activos tangibles que se utilizan para la producción de bienes o la prestación de servicios, para arrendarlos a terceros o para fines administrativos.

De acuerdo con el grupo de convergencia al que pertenezca la entidad, se deberá aplicar una normativa diferente para el reconocimiento, medición y presentación de las propiedades, planta y equipo

Por lo tanto, deberá tenerse en cuenta que el grupo 1 de convergencia aplicará la NIC 16, el grupo 2 la sección 17 del Estándar para Pymes y el grupo 3 el capítulo 9 del anexo 3 del DUR 2420 de 2015.

La NIC 16 establece que los activos que cumplan las condiciones para ser clasificados en el componente de propiedades, planta y equipo pueden ser medidos al costo.

Así mismo, la sección 17 del Estándar para Pymes y el capítulo 9 del anexo 3 del DUR 2420 de 2015 establecen que las propiedades, planta y equipo deben ser medidas al costo.
Pasivos financieros

Los pasivos financieros son la representación contable de un contrato que obliga a una empresa a entregar efectivo u otro activo financiero como contraprestación.

De acuerdo con el párrafo 11.12 del Estándar Internacional para Pymes, una entidad reconocerá un pasivo financiero cuando se convierta en parte de las cláusulas contractuales del instrumento.

Vale la pena no perder de vista que al momento del reconocimiento inicial de un pasivo financiero, este deberá medirse de acuerdo con el precio por el cual fue negociado, siempre que no se trate de una transacción de financiación. Para tal fin será necesario incluir los costos derivados de la operación
Pasivo por impuestos corrientes

Siguiendo las indicaciones del Estándar Internacional para Pymes, una entidad deberá reconocer un pasivo por impuestos corrientes por el impuesto a pagar por las ganancias fiscales del período actual y los períodos anteriores

Para la preparación del estado de situación financiera debe tenerse en cuenta que las partidas correspondientes a impuestos derivados de las utilidades pertenecen a esta categoría. No obstante, debe prestarse especial atención a que el impuesto al valor agregado, el impuesto de industria y comercio, el impuesto a la bolsa plástica, etc., corresponden a cuentas por pagar.

Recomendaciones para el contador público al elegir un posgrado

 



¿Sigo estudiando? ¿Cuándo debería hacerlo? Son dos grandes preguntas del contador público recién graduado frente a la elección de un posgrado.

Adquirir mayor conocimiento, buscar mejores oportunidades laborales y salariales, entre otros motivos, no deben pasarse por alto.

Te brindamos 4 útiles consejos.

El contador público es un profesional formado en Contaduría Pública en una institución de educación superior; además, cuenta con la acreditación de su experiencia a través de una tarjeta profesional, de acuerdo con la Ley 43 de 1990.

Un aspecto importante que debe mencionarse es que los contadores públicos requieren actualizar sus conocimientos y mejorar sus competencias. Esto les exige observar el sistema económico y obtener una retroalimentación del mercado de servicios profesionales.

A continuación, resumimos las mejores recomendaciones para el contador público que desea continuar su formación con un posgrado:
1. Identificar el programa de su interés

Una ventaja muy importante relacionada con ser profesional en Contaduría Pública consiste en el amplio panorama laboral y profesional.

Por tanto, la primera recomendación para el contador público es evaluar su estado actual, identificar el área de su interés y visualizarse en ese campo.

Este es un listado de algunas áreas en las que se puede desempeñar el contador público:

2. Conocer los tipos de posgrados disponibles

Es importante que el contador conozca la razón por la que desea estudiar un posgrado, ya sea por adquirir mayores conocimientos en el área en que actualmente se desempeña o buscar nuevas opciones laborales.

Existen diferentes tipos de posgrados. Estos se caracterizan por tener diferentes tiempos de duración y niveles de formación. El contador público debe tener claro el objetivo que desea alcanzar para elegir uno de estos:Diplomado: considerado como una formación complementaria de temas específicos sobre los que se obtiene una certificación. Su duración oscila entre 20 y 120 horas.
Especialización: profundización teórica, técnica y práctica que confiere un título académico; su enfoque es, por lo general, hacia el ejercicio profesional y su duración generalmente es de dos semestres.
Maestría: profundización teórica y profesional en determinada área; su enfoque suele ser de corte científico. Tiene una duración promedio de dos años.
Doctorado: representa el grado máximo académico con el fin de brindar capacidades de investigación y producción de conocimiento al estudiante. Su duración está entre 3 y 6 años generalmente.

3. Consultar las ofertas de programas

Una vez se tenga claro el objetivo que se quiere alcanzar eligiendo el área de interés, es necesario consultar la oferta académica de los posgrados disponibles en diversas universidades. Se recomienda realizar un listado comparativo con los programas que se consideren buenas opciones, y formularse las siguientes preguntas:¿La opción de mi interés es una maestría, un diplomado o una especialización?
¿El enfoque del programa va de acuerdo con mis intereses?
¿Esta ofreciendo la universidad un programa de calidad?
¿Cuál es la duración del programa?
¿Los costos se adaptan a mi presupuesto?
¿Cuento con opciones de financiación?
¿Cuento con el tiempo necesario para elegir este programa?
4. Consultar y asesorarse

Teniendo en cuenta que las universidades ofrecen una gama muy amplia de programas y enfoques, el contador público deberá constantemente preguntarse y analizar lo que realmente quiere y lo que espera que le aporte a su vida profesional un posgrado.

Por lo anterior, será importante que el profesional despeje todas sus dudas respecto del programa elegido. Para ello se recomienda buscar la asesoría de los guías educativos de las universidades o el personal dispuesto para brindar más información sobre los programas ofertados en las universidades.

En el Tribunal Disciplinario de la JCC no todo son sanciones y recriminaciones

 


César Martínez explica que en el Tribunal Disciplinario de la JCC no solo se sanciona a contadores, se evalúan los comportamientos.

Para pertenecer se necesita vocación, porque no hay remuneración.

Son muchas las quejas que llegan y que se tienen sobre la actividad profesional de los contadores.

César Augusto Martínez, presidente del Tribunal Disciplinario de la Junta Central de Contadores, asegura en #CharlasConActualícese que la entidad que él preside está compuesta por profesionales contables pendientes de las quejas o informes que llegan constantemente y están relacionadas con las actividades propias, bien sea como asesores, contadores o revisores fiscales:

Nos ceñimos por las conductas violatorias del Código de Ética que se puedan estar presentando y lo que establece la Ley 43 de 1990 y demás normas concordantes.

Para él, es claro que se necesita una reforma sustancial de todas las normas que atañen el ejercicio profesional contable. Estamos en mora de hacer una actualización:

Se trata de un conjunto de normas obsoletas que no permiten bien el ejercicio de la profesión contable, así como un ejercicio del derecho de defensa y procedimental en el caso de la actividad disciplinaria.

Hace énfasis en que el Tribunal Disciplinario no solo está para castigar al contador público. «Somos siete profesionales contables que también nos dedicamos a ejercer la contaduría pública, evaluamos los diversos comportamientos y sabemos a lo que nos enfrentamos», afirma.

Dice que no todo son sanciones y recriminaciones para la profesión contable:

Soy de los que piensa que el contador público tiene muchas responsabilidades, incluso no atribuidas al desarrollo propio de su profesión, y en consecuencia demasiadas formas de castigarlo. Por lo anterior es positiva la renovación de leyes que nos ayuden a ejercer muy bien nuestra profesión.
Así se trabaja en el Tribunal Disciplinario de la JCC

Martínez narra que el trabajo en el Tribunal Disciplinario es bastante arduo. Se sesiona mínimo dos veces al mes.

Antes de la pandemia, de forma presencial, se iniciaba a las 7 a. m. y se terminaba hacia las 4 p. m., dependiendo del número de expedientes que se tuvieran que presentar.

Cada dignatario sabe cuántos expedientes tiene en su momento. Hoy por hoy cada uno tiene a su cargo cerca de 160 expedientes para revisar, pero para toda sesión cada uno lleva entre unos 70 y 80 expedientes para hacer ponencia.
Un número creciente de quejas

Cada dignatario cuenta con un grupo de trabajo de apoyo para examinar los expedientes. Hoy contamos con dos profesionales de contaduría y derecho que ayudan a los dignatarios para revisar las ponencias.

Son muchas las quejas que llegan y se tienen sobre la actividad profesional de los contadores públicos. Tantas quejas se tienen, que la idea es estudiarlas antes de las sesiones, porque muchas no ameritan que haya una apertura de un proceso y se rechazan, pues no son quejas o les falta material probatorio. De esta forma, con el proceso disciplinario depurado es posible comenzar realmente los procesos.
Es un trabajo para el que se debe tener vocación

La recomendación de Martínez es que:

Para ser parte del Tribunal Disciplinario hay que tener vocación de trabajo y servicio; el trabajo no es sencillo. Somos contadores comunes y corrientes, profesionales que llegamos a servir a la profesión.

No nos catalogamos como servidores públicos, empleados oficiales o contratistas porque no se nos da una remuneración.

¿Por qué hay que tener vocación? El estudiar 10 expedientes por sesión implica que un contador público, de su laborar diario, debe ocupar parte del tiempo para evaluar estos documentos. Se tiene una responsabilidad muy grande.

Hay que tener mucho cuidado porque las decisiones tendrán consecuencias para el contador público y terceros. Se debe hacer muy bien, con lupa y detalle.